Hay regiones que tienen un sabor propio. El Algarve es una de ellas. El sur de Portugal, con sus almendros en flor en enero, sus playas de acantilado y su gastronomía de mar y tierra, tiene también una tradición licorera que no se encuentra en ningún otro lugar del mundo. Y en el centro de esa tradición está la Amarguinha.
Entender la Amarguinha es entender el Algarve. Su sabor no es una casualidad, es el resultado directo del territorio: la almendra amarga algarvia, que florece antes que cualquier otra en Europa, tiene un perfil aromático intenso y seco que no se reproduce en ningún otro lugar. En el Algarve, la comida no termina con el café. Termina con un pequeño vaso de Amarguinha, bien fría y limón, que alarga la sobremesa y cierra la mesa.
La almendra amarga que lo hace único
La Amarguinha nace del perfil aromático de la almendra amarga algarvia, una variedad diferente de la almendra dulce que se consume habitualmente. Su perfil aromático es más intenso, más complejo y más persistente y se vuelve profundamente conectada al Algarve y a la identidad de la región.

Amarguinha tiene ese aroma y carácter inconfundible, que hace que cualquiera la reconozca de inmediato y entienda que no se parece a nada que haya tomado antes.
Una receta tradicional algarvia que nace de las almendras en flor y brota en el vaso que la sirve. Se recomienda el hielo y el limón. El resto es tradición.
Más de un siglo siendo exactamente lo mismo
La Amarguinha se produce siguiendo una receta tradicional de más de cien años, mediante procesos originales y tradicionales. Con un 20% de graduación alcohólica, tiene un sabor seco e intenso que persiste en boca.
No es tan dulce como otros licores de almendra. Es más compleja, más exigente y precisamente por eso más interesante. La frescura aparece primero y el amargor llega después, en un final largo con sugestiones almendradas que se equilibran con notas dulces.
En los restaurantes y bares del Algarve se sirve siempre al final de la comida, bien fría, con hielo, unas gotas de limón y una rodaja de limón fresco. Así es como se ha tomado siempre. Así se sigue tomando hoy.

Cómo se toma en el Algarve
La forma más clásica es también la más simple: bien fría, con dos cubitos de hielo y una rodela de limón fresco. El limón no es opcional, es parte de la tradición. Su acidez equilibra el amargor de la almendra de una forma que funciona perfectamente.
Para quien quiere ir más lejos, el Amarguinha Sour es el cóctel de referencia de la marca: almendra amarga, limón fresco, clara de huevo y Angostura. Y para quien prefiere la conveniencia, el Amarguinha Sour RTD ya viene preparado en lata, listo para beber bien frío.
Un sabor que perdura después del viaje
El Algarve tiene muchas formas de quedarse contigo después de un viaje. Y para quien descubre la Amarguinha allí, es uno de los sabores que se recuerdan. No porque sea el más espectacular, sino porque es completamente auténtico. Un licor que no intenta parecerse a nada de fuera, que no sigue ninguna tendencia y que lleva más de un siglo siendo exactamente lo mismo.
La gama incluye hoy la Amarguinha Original, la línea Creme en tres sabores (clásico, chocolate con almendras y tarta de almendra y caramelo) y el Amarguinha Sour RTD en lata. Cada formato es diferente, pero todos comparten esa base de almendra amarga algarvia que los une.

Descubre también cómo preparar en casa el cóctel más famoso de la gama: Amarguinha Sour - cómo preparar el cóctel en casa.






